Juan-Gasca

Cómo aplicar el Design Thinking (DT) para encontrar nuevas oportunidades de negocio para las PYMES del siglo XXI

Si supiéramos lo que el futuro nos depara, dejaría de ser interesante. Pero por más estimulante que nos pueda parecer a algunos la transversalidad de la digitalización o de lo «digital» en nuestra sociedad, está suponiendo para bastantes sectores una etapa de cambio con un alto grado de incertidumbre. A corto plazo, vemos como se está dando una profunda reconsideración en ámbitos que habían permanecido con modelos casi inmutables desde la revolución industrial.

Resulta complejo, no obstante, aventurarse a postular cuál es el verdadero calado o alcance (si es o no estructural, y en qué grado, por ejemplo) que está teniendo en nuestra vida cotidiana y en sectores como el de las finanzas, salud, educación, etc. Son necesarios todavía algunos años para, mirando atrás, poder analizarlo con la calma y reflexión necesarias. «Lo digital», sin embargo, abre nuevas posibilidades que nos obligan a explorarlas con respeto –más allá de fabulaciones– y nos ponen ante el desafío de crear sentido entre las necesidades de siempre y su encaje en un mundo más mediado por la tecnología. En este contexto en la mayoría de las organizaciones surgen diversas preguntas, las cuales son iguales de punzantes en las PYMES o pequeñas empresas:

¿Cómo generar ideas que aporten valor a mi  cliente?

 

¿Cómo adaptarnos a la creciente complejidad e incertidumbre de los proyectos?

 

Cada día las sociedades somos más complejas, por ende las organizaciones.

El reto actual es la demanda de una transformación de las empresas, pero el problema mayor es que no hemos puesto el foco en los verdaderos instigadores del cambio, las personas.

Debido a la complejidad actual, debemos formar y generar nuevas aptitudes para adaptarnos al cambio. Estas nuevas aptitudes son nuevas metodologías de trabajo per se, sino que constituyen nuevos enfoques a la hora de desarrollar los proyectos, pero sobre todo, un cambio de actitud.

Por norma general se considera una idea fallida es consecuencia de un mal desarrollo o finalización, sin embargo, en un alto porcentaje las causas son en su etapa inicial, se deben a un incorrecto planteamiento del problema o a caminos iniciales mal seleccionados. Design Thinking emerge como un método de trabajo que permite trabajar en la incertidumbre para alcanzar definir nuevas soluciones basadas en el conocimiento del usuario/cliente, es decir, las personas.

El Design Thinking (DT) es, en pocas palabras, la aplicación del proceso de diseño como enfoque holístico para la resolución de problemas, afrontando los desafíos de gestión, comunicación, de desarrollo de negocio, desarrollo de servicios, etc, desde la misma perspectiva y sistemática con la que un diseñador enfrenta y resuelve proyectos. Por ello, es importante entender el diseño como el proceso de proyectar, y no meramente como la definición de la belleza y la funcionalidad. Steve Jobs lo define magistralmente en su frase:

“Design is not just what it looks like and feels like. Design is how it works“

[Diseño no es solo cómo parecen y se sienten las cosas. Diseño es cómo funcionan].

Design Thinking es un una metodología de trabajo, pensada para generar innovación en todo tipo de organizaciones, para estimular la creatividad de los equipos. Con equipos multidisciplinares es una verdadera herramienta de cocreación en la que la voz de nuestro stakeholder es esencial, y lo que prima es la investigación cualitativa sobre los datos. Se trata de un cambio radical de perspectiva que pasa del diseñar PARA personas a diseñar CON personas. Crear valor, pues, es lo que importa, por lo que tener una idea y no saber en qué va a mejorar la vida de las personas no es una idea buena.

De esta forma, el Design Thinking puede utilizarse para resolver un amplio abanico de problemas y ámbitos, tan distantes entre sí como el desarrollo de productos o servicios, el diseño de modelos de negocio o la definición de programas de ayuda social. Mediante la generación de ideas de forma colaborativa le damos lugar a todos los miembros del equipo para a que puedan aportar en el momento justo. Con ello entendemos la necesidad de vincular las diferentes partes de mi empresa: marketing, producción, distribución… en sesiones de trabajo con un fin común.

Más allá de un modelo de innovación, Design Thinking emerge como un lenguaje donde en organizaciones pequeñas o grandes, los directivos y líderes puedan articular soluciones de valor en Equipo, colaborando, haciendo y desarrollando.

Quizás el punto más crítico del Design Thinking sea su puesta en práctica. Si realizamos una búsqueda en Google podemos encontrar diversas modelizaciones y procesos, desde el principal y más extendido desarrollado por Stanford a los definidos por empresas privadas. Es realmente difícil la búsqueda de un proceso de trabajo legítimo y su definición o aplicación exhaustiva. Pese a lo dicho, podemos inferir un «proceso de diseño» básico común que subyace en las diversas modelizaciones o visualizaciones actuales del Design Thinking. En el año 2005 el British Design Council14, máxima entidad de difusión del diseño en Reino Unido, a partir de un estudio de investigación realizado en empresas de primer nivel definió un simple gráfico: los dos diamantes

 

Diagrama

 

El «doble rombo» se divide en las fases de descubrir, definir, desarrollar y ejecutar y representa además las diversas etapas divergentes y convergentes que hay en el proceso de diseño, mostrando los diferentes modos de pensar que los diseñadores utilizan en un proceso estándar. Tal y como explica la figura, es necesario complementar el pensamiento convergente con el divergente, y realizar ciclos de apertura en búsqueda de información para posteriormente cerrar el foco.

Estas 4 Fases nos permiten explorar los problemas, siempre desde la perspectiva de los diferentes grupos de interés e intentando que todos los aspectos de mi organización sumen. Lo más importante: respetar los 4 estadios. La mayoría de las veces cometemos el error de correr antes de andar, solucionando sin haber fijado correctamente el problema. La clave para fijar el problema, conversar con mis usuarios o clientes: la clave está en las personas.

Juan Gasca
Founder & Managing Director
Thinkers co.

Juan Gasca
Founder & Managing Director
Thinkers co.

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